Florence partout

El otro día me referí a una francesa que había violado mi espacio vital mientras me preguntaba repetidamente por el mercado immobiliario en Barcelona. Bueno, pues para hacer justicia a los franceses voy a contar lo que pasó ayer en el departamente, que deja a los españoles “dettached” en el lugar que se merecen.

Estaba yo discutiendo con el Sr. Kidwai, el secretario del centro, para que me pusiera un toner nuevo en la impresora, porque necesitaba unas impresiones para mi clase, cuando un hombre cadavérico entro por la puerta. Hablaba muy deprisa, pero entrecortado. Me recordaba a un tipo que hace cosas increibles en la televisión en España y que ahora no me viene a la cabeza, pero con 30 kilos más. El Sr. Kidwai que apenas entiende el inglés, se quedó perplejo. El hombre vomitaba literalmente palabras sin sentido en inglés, lo que hacía la comunicación imposible, excepto cuando dijo I need somebody in Spanish. Y ahí se giró el Sr.Kidwai y su ayudante hacia mi que estaba frente a la pantalla del ordenador. No tuve más escapatoria que aguantar el chaparrón del tipo, de cuyo nombre no quiero acordarme, pero que me dejó 6 páginas sobre su vida, que resumiré en breve, porque seguro que no tienen desperdicio.

¡Según él, atención, sólo se alimentaba de zumos! Primer dato escalofriante, ¿no? Era experto en nutrición y quería dar charlas en la universidad, cobrando, supongo… ¿Por qué? Pues resulta que él había visto que en 25 años habría un cataclismo alimenticio y él se sentía en la obligación de educar al mundo sobre el tema ya que era experto en nutrición y había trabajado con un médico de la NASA (él utilizó el verbo he seguido, lo cual podría dar la idea de que lo ha seguido por la calle).

Y en este siglo las potencias serían Estados Unidos, China y la India, y como su inglés era muy pobre había decidido expandir la buena nueve sólo en China y la India, donde ya se sabe que el español es ámpliamente conocido, vaya lengua franca… A parte de otras tantas chorradas, me insistió de una manera un poco delirante sobre si en la cantina preparaban alguna bebida india como el zumo de naranja y zanahorias, lo más indio que te puedes echar a la cara. Y cuando le dije que no, al hombre no le pareció bien mi respuesta e insistió que entonces qué bebían. Pues agua y te o café… pero el quería un zumo. Estaba claro que me estaba pidiendo el menú de bebidas de la cantina porque como él no podía tomar ningún alimento sólido, ya debía verse falto de nutrientes. Lo siguiente fue comentar que no tenía dinero y que unos españoles le habían dado 100 rupias cada uno el día anterior, con lo que calculo que se podría haber tomado de 6 a 10 zumos durmiendo bajo un puente, por supuesto. Asentí ante tal muestra de generosidad patria, pero no le solté ni una rupia, pero lo indiqué con mucho gusto el camino más fácil para irse de Jamia, el autobús 507.

Los últimos coletazos del personaje fueron geniales. Me preguntó si la universidad daba alojamiento gratuito a investigadores de talla mundial, como él. Me explicó que tenía un problema en la pierna, o sea que era medio cojo. Me informó que la cantina de DU (según él la única cantina de DU) era asquerosa. Y afirmó que ahora iba a IIT (Indian Institute of Technology) a explicar su proyecto. Todo ello con unos ojos pérdidos en la nada, un rostro enjuto y una calva reluciente.

Está claro que el vegetarianismo es una opción que no me atrae, pero el zumismo parece tener graves perjuicios para la salud física y mental.

2 comentarios sobre “Florence partout

  1. Imagino que el fisic acompanyava la complexitat del cervell d’aquest home!!!no?falta detallar aquest aspecte per comfirmar la similitud amb Florance!!juujusjuus!!jajaja!

    ostres, quan recordo a Florance amb la vista perduda al Ganges i el camagego….jajajaja!!!

    en fin, aquest tb per la col·leccio de freakis!!!!
    un petonas
    natalia

Los comentarios están cerrados.